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martes, marzo 05, 2013

Calvino

Calvino, de Carlo Frabetti, publicado por Narval 
Diseño, maquetación e ilustraciones























viernes, febrero 15, 2013

Caminando


Tras varios duros golpes que a veces nos da la vida vuelvo a dar pasitos.

Hace poco me escribió Raquel Benítez Burraco para pasarme un artículo que me había dedicado.
Un texto hecho con mucho cariño. Desde aquí le doy las gracias.
Lo podéis leer en: La ilustración en literatura infantil y juvenil (III)

Cuento publicado en Bruño.




jueves, mayo 17, 2012

Hablando sobre Pulgarcito...

Hace un par de meses me hicieron una entrevista respecto a mi trabajo en Pulgarcito. Salió publicada en varios periódicos de Castilla y León, en la revista Osaka. Aquí os la dejo por si queréis leerla. Me han cambiado textos (sin consultarme, la verdad) y algunas frases cambian el sentido que yo quería darle, pero el original lo he transcrito abajo.




  • ¿Cómo se es ilustrador y no morir en el intento?
Considero que ser ilustrador es un privilegio. Poder trabajar en algo que te llena tanto debería celebrarse. Es complicado mantener horarios que no sean caóticos y como buen autónomo es difícil planificarse porque nunca sabes cuánto vas a cobrar. Pero este oficio, como cualquier labor creativa, cuenta con multitud de gratificaciones personales.

  • Hay cierta tendencia actualmente de que las novelas o los libros que no van dirigidos a un público infantil cuenten o dispongan también de dibujos, ¿qué valor añadido aporta un ejemplar adulto con ilustraciones?
Se asocian las ilustraciones a los niños porque  muchos adultos entienden que solo están ahí para hacer más amenos los libros a los pequeños. Y una vez que crecen y saben leer con fluidez se les explica que ya no las necesitan. Pero ilustrar no consiste en decorar un libro o amenizarlo. Es crear  una narración paralela que enriquece la historia hasta lograr que sea casi indivisible, que no se pueda entender una parte sin la otra. Nadie se plantea el porqué de las ilustraciones de prensa ¿Las viñetas de el Roto serían lo mismo si solo contasen con un texto? Una buena ilustración  hace crecer la historia y la enriquece con nuevos matices.

  • ¿Cree que la mayoría de las novelas deberían contar con este apoyo suplementario?
¿Sería obligatorio que un buen cuadro contara con un texto que lo acompañase? ¿Una novela debería adjuntar siempre en sus páginas ilustraciones?  Son formas diferentes de afrontar un proyecto artístico, todas igual de válidas.

  • La imagen vale más que mil palabras, dicen, ¿cree que un libro adulto con dibujos menguaría de alguna forma el texto?
Depende, hay ilustraciones que dan una visón más plana de la historia. No plantean nuevos mundos, si no que repiten los ya establecidos por el texto. Cuando no aportan nada y solo son elementos meramente explicativos las ilustraciones únicamente entorpecen una obra literaria.

  • ¿Cómo se imbuye el dibujante en la historia que tiene que narrar? En este caso en ‘Pulgarcito’
En Pulgarcito hay dos visiones que debían ser contempladas. Por un lado bucear en la narración oral, entenderla, comprender porqué ese cuento ha permanecido en la historia durante siglos. Vislumbrar qué es lo que ha fascinado a tantas generaciones para que se conserve a lo largo del tiempo y llegue a nuestros libros.

Por otro, debes atender a tus voces, encontrar ese punto de unión entre el texto original y tus sentimientos y vivencias. Escuchar a tu niño interior, tus mundos y tus imágenes. Dejar que esas emociones y recuerdos encuentren un ritmo de baile que sepa indicar los pasos adecuados a los acordes establecidos por el texto y el autor original.

  • El caso de Pulgarcito es especial porque primero nacieron las imágenes y luego la narración.
Sí, eso no es frecuente, aunque en esta colección de libros en realidad cuentas con una narración previa, un cuento tradicional.

Es complicado porque es el ilustrador el que introduce su historia para que luego el escritor encuentre un camino entre lo que a él le gustaría comunicar y lo que el ilustrador previamente ha transmitido. Esa tarea normalmente sucede al revés, así que los escritores deben ponerse en el papel de los ilustradores y viceversa, y no siempre resulta fácil ni cómodo. Pero creo que es un reto interesante.

  • Usted misma se pregunta cómo hacer tuyo un cuento clásico.
Para hacer propio un cuento clásico uno debe bucear en su inconsciente y sus emociones más internas. Los cuentos clásicos tienen algo que fascina y horripila a la vez. Trabajan con el subconsciente, con emociones que funcionan en niveles que apenas percibimos y que además se asocian a cuestiones negativas, como el odio, el miedo, la ira, la venganza, el dolor por ser abandonado... Emociones que se les niega a los niños, porque consideramos que solo deben ver un lado positivo de la vida, pero que ellos igualmente vivencian. Los cuentos clásicos les facilitan caminos para encontrarse con ese inconsciente prohibido. Les redime de sus pensamientos y emociones negativas, como una pequeña catarsis. En un primer momento lo normal es rechazar el cuento clásico, están llenos de violencia que no queremos ofrecer a nuestros hijos. Desearíamos que ellos jamás viviesen ni pasasen por momentos dolorosos en su vida. Pero no es real ni adecuado, no podemos ni debemos protegerles de estos sentimientos, y la fantasía es un modo perfecto para poder trabajar con ellos.

  • Recuerda cuándo leyó el cuento o, quizá la época en la que le leyeron el cuento? 
Conocí al de Pulgarcito de Perrault ya de adulta. Y en un primer momento lo que sentí fue rechazo. Que abandonasen a los niños, que el ogro se comiese a sus hijas. Necesité un tiempo de reflexión para comprender este cuento.

  • ¿Le fue difícil expresar ciertos sentimientos sobre el papel?
Sí y no. Por un lado me divirtió recuperar sentimientos que pertenecían a mi infancia y con los que conectaba fácilmente. Por otro tendía a dulcificar todo aquello, y no era lo que pretendía. Así que me senté y escribí textos para intentar recuperar aquellas sentimientos de soledad y miedo que durante tanto tiempo habían estado escondidos.

  • ¿Qué quería transmitir a los niños en ‘Purgarcito’?
Quise contar mi experiencia, mostrar que hay baches en la vida, que podemos encontrarnos ogros que nos hacen daño, pero que todo puede superarse. Que uno, enfrentándose a sus miedos, vence a los monstruos, a sus monstruos.

  • ¿Qué es más ‘fácil’ dibujar para mayores o para pequeños?
Hasta ahora solo he trabajado con textos para niños. Imagino que tienes que conectar con emociones y partes de tu yo muy diferentes. Mi yo adulto, aunque tiene espacios en común, es distinto a mi yo niño. Es como si estuvieses contemplando un paisaje y lo describieses. Al girar un poco la mirada observarías algo diferente, tu visión cambiaría. Es el mismo espacio pero tus ojos se detienen en otros lugares. Cuando transmites una historia sucede igual. Un mismo cuadro ofrece multitud de visiones diferentes, todo depende de cómo lo observes. Citando a Proust “El verdadero viaje del descubrimiento consiste no en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos

  • ¿Los dibujos son o pueden ser también autobiográficos?
Sí, igual que cualquier obra artística. Todas cuentan con algo en común y es la visión personal de quien las realiza. En cualquier obra el autor, de algún modo, siempre habla de sí mismo.

  • ¿Qué proyectos tiene ahora en su mesa de dibujo?
Varios libros encargados por editoriales, un par de proyectos con autores, ilustraciones para la parte infantil de un hospital nuevo en Madrid, obras para un par de exposiciones colectivas y un montón de ideas inacabadas.


martes, abril 17, 2012

XXV Aniversario de Peonza

ilustración para la exposición conmemorativa del XXV aniversario de la revista Peonza

miércoles, febrero 01, 2012

Llega Pulgarcito


























Hay algo que tienen los cuentos clásicos que repelen e hipnotizan a la vez. Al leer Pulgarcito me pasó
¿Un niño abandonado por sus padres?¿infravalorado por todos? ¿un ogro que se come a sus hijas
vivas? Había muchos temas en la historia de Perrault que me revolvían internamente y hacían que
rechazase el cuento. Pensé en aquellas o gritas. En el cuento original hay una parte en la que se habla
de ellas y  dice algo así como “Aún no eran malvadas del todo, pero prometían  bastante, pues ya 
mordían a los niños para chuparles la sangre” Me divirtieron, debían ser unas niñas robustas y algo
“malas”. ¿Cómo hacer tuyo un cuento clásico? ¿Qué contar? Y así surgió la adaptación.
































Decidí hablar de mis ogros y mis miedos infantiles. Entendí a Pulgarcito, sintiéndose pequeño y
maltratado por todos y recordé una historia que me sucedió.

Tenía nueve años. Cambié de colegio. Una amiga se despidió de mí y me dio un beso. Cuídate mucho,
 susurró. No recuerdo el primer día de clase, ni el segundo, ni cómo empezó todo, pero sí puedo
conectar con los sentimientos que surgieron después. La angustia que me producía oir el timbre que
anunciaba el recreo. La soledad, el miedo, la tristeza… y la frustración. Recuerdo esconderme en la
escalera del patio. Recuerdo la gratitud que sentí cuando una de las chicas que más me maltrataba me
defendió porque otro niño de clase me había dado un puñetazo en el estómago que me dejó sin resuello.











Mi hermana me contó que fue ella la que
descubrió meses después lo que sucedía. Un
día me encontró llorando sola en casa. Me
preguntó qué ocurría. Estoy triste, le dije.

Decidí afrontar Pulgarcito desde ese punto de
partida, contar aquella historia, reírme un poco
 de una situación que me marcó y definió para
siempre.

Hacer este libro ha logrado que medite mucho
sobre qué pasa cuando un niño maltrata, qué
sucede en su casa. La madre de las ogras me
intrigaba, una señora que vive con un ogro
que come niños y quiere protegerlos de ese
ogro ¿Quién era esa mujer? He dejado muchas
preguntas en este cuento. Ha sido un proyecto
muy personal, que gracias a Pablo (Cayo
Martínez) ha cobrado vida y humor con sus
palabras.


































Gracias a Eva, por confiar en mí para realizarlo, a Pablo, por su generosidad y por compartir este
trayecto conmigo y a Raquel, por su paciencia y sus consejos.

Este libro se lo he dedicado a mi hermana, porque es preciosa y siempre la llevo en mi corazón y a mis
padres, porque cuando los hemos necesitado, sin dudarlo ni un momento, han estado ahí para
apoyarnos.

A finales de Febrero en las librerías.


1. Libros Pulgarcito
2. Diseño del personaje de las ogras
3. Boceto escena ogras y Pulgarcito
4. Escena Pulgarcito
5. Boceto ogro con Pulgarcito
6. Boceto madre de las ogritas

martes, diciembre 20, 2011

Bocetando

Estoy con tres proyectos preciosos.

Este estudio de personaje pertenece a uno de ellos.







jueves, diciembre 01, 2011

Reseña de Telmo en El Cultural de El Mundo

Preciosa reseña de Telmo no quiere ser niño en El Cultural de El Mundo

Telmo no quiere ser niño
Ya vimos que el tándem Frabetti-Metola 
encajaba a las mil maravillas cuando nos 
regalaron la hermosa fábula sobre la 
princesa feliz que nunca había salido de 
palacio (Narval, 210), y una vez más nos 
conmueven con la tierna historia de Telmo, 
ese pequeño que se siente incómodo en el 
complejo mundo de los adultos. Cuando le 
riñen los mayores o en la calle, al tener 
que caminar bajito entre un bosque de 
gigantescas piernas, a Telmo le invade el 
malestar. Él quisiera ser pirata, pez, 
pájaro... saborear libremente su territorio 
de fantasía. Los sencillos dibujos de 
Metola desprenden una asombrosa 
sensibilidad para atrapar la tristeza, el 
enfado y la inmensa felicidad que solo 
los niños son capaces de transmitir.


Viernes, 25 de noviembre de 2011
El Cultural / El Mundo



viernes, septiembre 16, 2011

Telmo quiere ir a la Luna

Llega el segundo Telmo

Esta vez parece algo peleado con sus juguetes...






viernes, mayo 20, 2011

Telmo



Telmo no quiere ser niño, a veces le gustaría ser un pájaro o un pirata.
Y es que los mayores son demasiado grandes, caminan demasiado deprisa...

Telmo es un poco como mis hijos, a veces están contentos y al instante furiosos y tres segundos después otra vez
pletóricos. Miran con curiosidad el mundo de los adultos y lo interpretan a su manera, intentando adaptarse en
un entorno que no siempre encaja del todo con ellos. Telmo es un libro muy sencillo, que habla de cosas sencillas
y conversa con los niños de forma directa y sin grandes pretensiones.













Este álbum surgió de forma curiosa. Yo acababa de terminar un encargo que al final no tuvo salida al mercado.
Y me gustaba, me daba pena abandonarlo en un cajón. Pensé que de ahí podría surgir una historia, así que escribí
a Carlo Frabetti, le mandé la mayoría de ilustraciones y a los pocos días llegó a mi email Telmo.
A veces empiezas algo que luego no sabes muy bien cómo y dónde puede acabar.

Lo publica la editorial Narval

viernes, marzo 04, 2011

Kamishibai. La princesa Feliz

Para celebrar la selección en Bolonia he hecho este vídeo casero (recalco lo de casero, no seáis malos).
Es un pequeño kamishibai que hice para la presentación de La Princesa Feliz.
El poema que leo aparece al principio del libro.

Un beso a todos.

jueves, marzo 03, 2011

Seleccionada en la Feria de Bolonia 2011



El Año pasado sonó mi teléfono y Adolfo me dijo ¡¡felicidades!! El otro día, cumpliendo con esta pequeña tradición que tenemos, ha vuelto a llamarme para darme la noticia. Y, como entonces, he tardado en creérmelo.

Hace algo más de un año decidí cambiar de profesión y dedicarme a los libros. A veces esto me hace feliz, otras, lo contrario y pienso, ay madre, en qué estaba yo pensando. Ser seleccionada por segunda vez para la Mostra degli Illustratori de la Feria de Bolonia no tengo muy claro qué significa. A uno le hace sentir bien “vaya, de casi 3000 ilustradores de todo el mundo han escogido a 76 y yo estoy entre ellos”, vamos, que es estupendo para subirle a uno el ego profesional, que no está mal. Pero respecto al trabajo, no sé si esto tiene repercusión ¿o tal vez sí? Quién sabe. Pasito a pasito, creo que es la mejor forma para ir metiéndote en este oficio. Despacio, sin prisa. Algunas cosas las aprendes a base de golpes que podrías haberte ahorrado, otras salen naturales. Y poco a poco entiendes que hay que tomarse esta profesión con calma, y relativizar mucho.


La Princesa Feliz


Este año estarán expuestas en la Feria las ilustraciones de la Princesa Feliz y comprato sala con Miguel Pacheco, Valerio Vidali y David Pintor.¡Nos vemos en Bolonia!

miércoles, septiembre 29, 2010

La Princesa Feliz

Este verano he terminado mi último libro: La Princesa Feliz, escrito por Carlo Frabetti y editado por Narval.

Es un libro inteligente, lleno de magia, de poesía. A mi sobrina de 12 años, que es una gran lectora, le ha encantado. Y a mí me ha hecho recordar las mejores cosas de los mejores libros de mi infancia.














viernes, mayo 28, 2010

Una vaca, dos niños, trescientos ruiseñores






Hace unos meses llegó a mis manos "Una vaca, dos niños y trescientos ruiseñores", el último Premio Ala Delta, escrito por Ignacio Sanz. Me encantó, es una obra llena de poesía y humor.

Ayer fue un día magnífico. Pude conocer a Ignacio, que además de parecerme una persona encantadora, me dijo que le había gustado mucho mi trabajo en el libro, incluso dedicó parte de sus minutos en la rueda de prensa para hablar de mis ilustraciones. Gracias, gracias. Es genial saber que has conectado con el autor.

Luego vino la entrega de premios y creo que la parte que más me gustó fue ver a Ignacio Sanz emocionándose. Fue real y precioso.

Y más tarde reuniones y reuniones de viejos y algunos nuevos amigos.

Desde luego, fue un día redondo.
















Os dejo algunas imágenes trabajando en el libro.